El Tribunal Superior Electoral (TSE) de Brasil ha prohibido las apuestas sobre los resultados de las elecciones en el país. La resolución, que modifica los artículos 1 y 6 de la Resolución 23.735/2024, fue aprobada el 17 de septiembre de 2024 y establece parámetros para definir lo que constituye fraude electoral en este contexto.
La medida impacta directamente a las plataformas de mercados de predicción, que han ganado popularidad a nivel mundial, especialmente en Estados Unidos, pero que se enfrentan a obstáculos regulatorios en Brasil. El veto se basa en el artículo 334 del Código Electoral, vigente desde 1965, y busca proteger la integridad del proceso democrático.
El TSE considera necesario prevenir que beneficios financieros o materiales puedan influir en la decisión de los votantes, evitando prácticas como el abuso de poder económico, la compra ilegal de votos o métodos de campaña inapropiados. Empresas como Prévias, Palpitada y Futuriza no podrán ofrecer apuestas electorales.
La legislación brasileña define claramente los tipos de apuestas permitidas. Si bien se prohíben las apuestas sobre eventos electorales establecidos por el TSE y los resultados deportivos (según la Ley 14.790/2023), se permiten apuestas deportivas con cuotas fijas en deportes como fútbol, baloncesto y e-sports, siempre que estén organizados por federaciones. También se autorizan juegos de casino virtuales online con cuotas fijas en plataformas digitales.
La decisión del TSE responde a las actividades de apuestas y loterías que surgieron en 2024, realizando predicciones sobre los resultados de las elecciones. El tribunal definió como potencialmente influyentes en el proceso electoral las ofertas de beneficios financieros o materiales a los votantes, especialmente con fines de propaganda o captación de votantes. La actualización de las regulaciones del Código Electoral, impulsada por el TSE en 2024, adapta las disposiciones a los contextos de las plataformas digitales.
La resolución especifica que el uso de organizaciones comerciales, incluyendo aquellas desarrolladas en plataformas online, para ofrecer bienes, premios o sorteos relacionados con candidatos o resultados electorales, se considera una infracción electoral y puede constituir un abuso de poder económico y compra ilegal de votos.
Los jueces electorales tienen facultades de supervisión especiales para hacer cumplir estas disposiciones y prevenir delitos relacionados con las apuestas electorales en el ámbito digital.

