Las protestas por el precio del combustible en Irlanda entran en su cuarto día y se intensifican
Las manifestaciones contra el encarecimiento del combustible en la República de Irlanda continúan por cuarto día consecutivo. Según han informado los organizadores a The Irish Times, el movimiento tiene previsto seguir creciendo, intensificando la presión sobre el gobierno.

El caos se ha extendido por ciudades y condados como Dublín, Clare, Cork, Galway y Limerick, donde convoyes de tráfico lento han bloqueado carreteras principales. En particular, se mantiene un bloqueo firme en el puerto de Galway. Kevin McPartlan, director ejecutivo de Fuels for Ireland, ha advertido que aproximadamente la mitad del suministro de combustible del país se encuentra actualmente bloqueada, lo que ha provocado que algunas estaciones de servicio se queden sin existencias.
Las consecuencias para los ciudadanos han sido severas. En Dublín, los pasajeros que intentaban llegar al aeropuerto han tenido que caminar por el arcén con su equipaje debido a los atascos, mientras que la BBC reporta interrupciones en los servicios de autocar de Translink desde Irlanda del Norte. Asimismo, los residentes de Wexford han sufrido retrasos masivos en sus desplazamientos. Para gestionar la escasez, algunas gasolineras han impuesto un límite de 50 € por repostaje.
El malestar surge tras una subida drástica de los precios, impulsada por el conflicto en Oriente Medio y el cierre del Estrecho de Ormuz, que ha paralizado el 20% del comercio mundial de petróleo. Actualmente, el diésel ronda los 2,14 € por litro y la gasolina los 1,91 €, aunque en algunas zonas los precios son aún más elevados.
Transportistas como Sonny Boyd describen los precios como “locos” y exigen la intervención urgente del gobierno mediante la fijación de precios máximos y la eliminación del impuesto al carbono. Por su parte, la Garda Síochána supervisa la situación y ha logrado asegurar la salida de suministros críticos desde el puerto de Foynes, en el condado de Limerick.
En el ámbito político, el viceprimer ministro (Tánaiste), Simon Harris, tiene previsto mantener una reunión dedicada a la crisis energética. No obstante, análisis publicados por The Journal advierten que una respuesta gubernamental demasiado dura podría terminar fortaleciendo el movimiento de bloqueo.
Cabe destacar que la Asociación Irlandesa de Transporte por Carretera (IRHA) ha aclarado que no participa en las protestas, ya que se encuentra negociando apoyos para el sector con el gobierno.
