El PSG recuperó su fervor en un partido que demostró su capacidad para competir al más alto nivel en la Liga de Campeones. En el vibrante ambiente del Parque de los Príncipes, el equipo parisino exhibió un juego sublime y una determinación implacable en la defensa de su título. Los goles llegaron con destellos individuales, como la volea de Bradley Barcola, el regate imparable de Ousmane Dembélé y la impactante actuación de Khvicha Kvaratskhelia, quien selló la victoria con dos tantos.
El PSG sabe que la revancha en Stamford Bridge exigirá un desempeño igualmente sólido y la capacidad de marcar goles. El resultado obtenido les sugiere que existen espacios en la defensa londinense que podrían aprovechar con la velocidad de sus delanteros. Una clasificación a la siguiente fase les brindaría el impulso y la confianza que han estado buscando desde 2026, aunque deberán mejorar su defensa.
Si el PSG es eliminado de la Liga de Campeones la próxima semana, sería debido a sus persistentes problemas defensivos, que han permitido 19 y 20 goles en 16 partidos en 2026. Ante un Chelsea con potencial ofensivo pero con vulnerabilidades en la retaguardia, el PSG se complicó innecesariamente con errores defensivos y pérdidas de balón impropias de su nivel.
Afortunadamente, el equipo mostró signos de recuperación tras su derrota en la liga francesa contra el Mónaco (1-3). La igualada de Malo Gusto (1-1, 28’) se produjo por la falta de reacción defensiva de Nuno Mendes, la distracción de Bradley Barcola y la falta de seguridad de Matvey Safonov, recordando errores similares cometidos por Gianluigi Donnarumma en el pasado. Sin embargo, el inicio arrollador del partido, con la energía de Désiré Doué y Ousmane Dembélé, y la contribución de los suplentes Senny Mayulu y Khvicha Kvaratskhelia, infunden esperanza.
La estrategia de Luis Enrique
Cinco minutos después del gol de Barcola, que recordó un gol similar de Khvicha Kvaratskhelia contra el Aston Villa, el equipo parisino cambió su enfoque y recuperó su nivel más competitivo. Luis Enrique implementó una nueva táctica con marcaje individual –Joao Neves sobre Cole Palmer–, un posicionamiento diferente para Désiré Doué y una adaptación en la posición de Warren Zaïre-Emery, acercándolo a la posición de lateral derecho.
En resumen, el entrenador buscó desestabilizar y sorprender al Chelsea, buscando explotar los espacios detrás de su defensa. Además, presionó la salida del balón de los Blues, lo que resultó en la recuperación de Barcola y el tercer gol de Vitinha (3-2, 74’) antes del espectáculo del jugador georgiano. La victoria por 5-2 sabe a triunfo y alimenta la esperanza de avanzar en la competición.
