El condado de Essex, en Inglaterra, planea instalar 5.000 puntos de carga para vehículos eléctricos en sus calles. Esta iniciativa busca responder a la creciente demanda de infraestructura de carga para vehículos eléctricos (VE) en la región.
Según las previsiones del Consejo del Condado de Essex, se necesitarán más de 5.000 puntos de carga públicos para 2030, con un mínimo estimado de 6.000. Actualmente, el condado cuenta con alrededor de 300 puntos de carga registrados.
La necesidad de ampliar la red de carga se ve impulsada por el rápido aumento en el número de vehículos eléctricos en circulación. A nivel mundial, se contabilizaron 45 millones de VE a finales de 2023, un incremento significativo desde los 10 millones registrados en 2020.
El gobierno británico está promoviendo la adopción de vehículos eléctricos a través de la normativa Zero Emission Vehicle (ZEV), que exige que al menos el 22% de los vehículos vendidos este año sean de cero emisiones, con el objetivo de alcanzar el 80% en 2030 y el 100% en 2035.
Esta expansión de la infraestructura de carga en Essex se alinea con los objetivos nacionales de descarbonización del transporte y busca facilitar la transición hacia una movilidad más sostenible.
