Un ex directivo de Qantas ha criticado duramente la decisión de la aerolínea de cerrar su base en Hobart, argumentando que la tripulación local es vital para el turismo de Tasmania y la fiabilidad de los vuelos.
Steve Farquer, quien actualmente trabaja para Tourism Tasmania y estableció la base de Hobart mientras estaba en Qantas, declaró ante una comisión del Senado que el cierre tendría graves repercusiones tanto para el personal como para los pasajeros.
QantasLink anunció en octubre el cierre de bases en Hobart, Canberra y Mildura a partir de abril, lo que afectará a 71 miembros de la tripulación de vuelo y de cabina.
La aerolínea justificó la medida argumentando que mejoraría la fiabilidad al concentrar al personal en los aeropuertos principales.
Farquer enfatizó que la base de Hobart era fundamental para las operaciones de vuelo en Tasmania.
“La pasión del personal de la base, su compromiso con la promoción de Tasmania, y la calidad del servicio al cliente y el apoyo a nuestra propuesta de marca han sido cruciales”, afirmó ante la comisión.

El cierre, según Farquer, afectará negativamente a los empleados locales que han establecido sus vidas en Hobart.
“El impacto para muchos tasmanos que han elegido vivir en Hobart, que han traído a sus familias y construido una vida aquí – escuelas, educación, salud – es un problema significativo”, señaló.
Un informe de una comisión del Senado publicado la semana pasada concluyó que los cierres se gestionaron de manera deficiente y han tenido un impacto devastador en el personal y las comunidades regionales.
Rachel Yangoyan, CEO de QantasLink, defendió la decisión el año pasado, argumentando que la consolidación del personal mejoraría la fiabilidad del servicio.

“Esto nos ayudará a responder mejor a las interrupciones y a mejorar la fiabilidad en nuestra red regional”, afirmó.
Qantas informó que a todo el personal afectado se le ofreció un puesto de trabajo en otro lugar, y la mayoría lo aceptó.
Emily McMillan, secretaria asistente del Sindicato de Trabajadores del Transporte, declaró en ese momento que los trabajadores se enfrentaban a una elección imposible entre su familia y su carrera.
La aerolínea prometió un apoyo integral, incluyendo vuelos y alojamiento para la tripulación que se desplazara.
