Un nuevo enfoque en el tratamiento de la hipertensión arterial está emergiendo, pasando de un tratamiento centrado en fármacos a uno basado en dispositivos médicos. Investigadores han demostrado que el uso de energía de radiofrecuencia (RF) para dirigirse directamente a los nervios renales hiperactivos, una causa principal de la hipertensión, puede reducir la presión arterial en aproximadamente 20 mmHg, un efecto comparable al de una terapia combinada con dos o tres medicamentos.
Verve Medical, una compañía estadounidense, ha publicado los resultados de un ensayo clínico piloto inicial con 60 pacientes que sufren de hipertensión no controlada. El estudio, aleatorizado y doble ciego, tiene como objetivo validar la eficacia de la denervación renal pelvica (DRP). El diseño del ensayo compara un grupo de pacientes que reciben el tratamiento real con un grupo de control que recibe un procedimiento simulado (“sham”) para evaluar de manera rigurosa el efecto puro del tratamiento con el dispositivo.
La técnica de DRP se enfoca en los nervios dentro del riñón. A través del uréter, se administra energía de RF para bloquear las señales nerviosas y así inhibir la hiperactividad del sistema nervioso simpático renal, un mecanismo clave en el desarrollo de la hipertensión. A diferencia de la denervación renal que accede a través de los vasos sanguíneos (arterias renales), esta técnica utiliza una vía no vascular, lo que teóricamente permite apuntar a una mayor área de los nervios debido a la densa distribución nerviosa en la pelvis renal.
Se espera que los resultados de este estudio impulsen la realización de ensayos clínicos adicionales para confirmar la eficacia y seguridad de este nuevo método de tratamiento.
