La radioterapia, un tratamiento comúnmente asociado con el cáncer, también puede ofrecer alivio a personas que sufren de artritis. Investigaciones recientes sugieren que dosis bajas de radiación pueden reducir el dolor articular en un 70% de los casos.
Este enfoque terapéutico alternativo se centra en la modulación de la inflamación en las articulaciones afectadas, proporcionando una opción para pacientes que no responden adecuadamente a los tratamientos convencionales. Si bien la radioterapia para el cáncer utiliza dosis altas para destruir células cancerosas, en el caso de la artritis se emplean dosis significativamente menores para minimizar los efectos secundarios.
Aunque se necesita más investigación para comprender completamente los mecanismos y la duración de los efectos, los resultados iniciales son prometedores y abren nuevas vías para el manejo del dolor crónico asociado con la artritis.
