Raoul’s, un restaurante ubicado en el SoHo neoyorquino, ha sido testigo de medio siglo de historia, anécdotas y romances estelares. Fundado hace 50 años por Guy y Serge, un chef y un empresario proveniente de Alsacia, Francia, el local surgió en un barrio que en aquel entonces se caracterizaba por fábricas, almacenes y algunas galerías de arte.
Guy recuerda con cierta indiferencia los tiempos difíciles, como cuando la mafia rompía regularmente los ventanales del restaurante en los años 70 y principios de los 80, exigiendo “protección”. “¡Les gustábamos! Uno de ellos venía a cenar todas las noches. No tuvimos problemas reales hasta que comenzaron a volar los vidrios. Todas las noches de viernes, rompían las ventanas. La gente venía solo para ver eso. En fin…”, comenta, restándole importancia al asunto.
El restaurante también ha sido escenario de encuentros inesperados. Una vez, la esposa de Guy, quien en ese momento trabajaba como maître d’, no reconoció a Mick Jagger cuando entró al local y lo sentó en una mesa céntrica, justo en medio del salón.
El destino de Raoul’s cambió cuando, pocos meses después de su apertura, lo visitó James Signorelli, productor del entonces nuevo programa de televisión Saturday Night Live, en busca de un lugar para reunirse después de las grabaciones. A partir de ahí, el restaurante se convirtió en un punto de encuentro bohemio y animado para actores, músicos, artistas y figuras destacadas de la vida nocturna de Manhattan.
Entre sus clientes habituales se encontraban los hermanos Belushi, Quentin Tarantino y Sarah Jessica Parker. Raoul’s también fue el lugar donde Julia Roberts conoció a Benjamin Bratt, una relación que, según la propia Roberts, comenzó con un flechazo: “Entró, y yo lo miré, y fue como si me golpearan en la cabeza con un bate”. Aunque su romance no perduró, el restaurante también fue testigo de un amor duradero: Julianna Margulies conoció a su esposo, Keith Lieberthal, en una fiesta de cumpleaños celebrada en Raoul’s en 2007.
