La familia real británica siempre ha mostrado un fuerte apoyo al deporte, una tradición que se remonta a generaciones. El curling, deporte invernal con raíces en la Escocia del siglo XVI, es una de las disciplinas más exitosas para el equipo de Gran Bretaña y el equipo paralímpico, con el equipo femenino actual como campeón olímpico vigente.
Dodds, integrante del equipo ganador de la medalla de oro, regresará a la competencia para defender el título de Gran Bretaña después de haber participado en la modalidad de dobles mixtos.
La Princesa Kate es Patrona Real de varias instituciones deportivas, incluyendo el All England Lawn Tennis and Croquet Club y la Rugby Football Union. Por su parte, el Príncipe William es Patrono de la Football Association.
Pero la conexión de la realeza británica con los Juegos Olímpicos va más allá de los patrocinios. La tía de William, la Princesa Ana, compitió en la disciplina de equitación, prueba de tres días, en Montreal 1976. Y su hija, Zara Tindall, ganó una medalla de plata en la prueba de equipo de equitación en Londres 2012.
