Las autoridades de salud pública del condado de Los Ángeles han emitido una advertencia tras registrar un número récord de 220 casos de tifus transmitido por pulgas el año pasado. Según el reporte, la gravedad de la enfermedad ha sido significativa, ya que casi nueve de cada diez pacientes requirieron hospitalización para recibir tratamiento.
El oficial de salud pública del condado, Muntu Davis, enfatizó que, aunque el tifus transmitido por pulgas puede provocar enfermedades graves, es posible prevenirlo mediante pasos sencillos. Ante el aumento histórico de los casos, Davis instó a los residentes a tomar medidas preventivas inmediatas, tales como mantener un control regular de pulgas en sus mascotas, evitar el contacto con animales callejeros y prevenir que la fauna silvestre anide dentro o alrededor de sus hogares.
Dentro de los reportes del año pasado, se identificaron tres puntos específicos de brotes locales: el centro de la ciudad de Los Ángeles, la ciudad de Santa Monica y la comunidad no incorporada de Willowbrook, ubicada en el sur del condado de Los Ángeles.
Causas y vías de transmisión
El Departamento de Salud Pública explicó que esta enfermedad es causada por la bacteria Rickettsia typhi y se transmite a través de la picadura de pulgas infectadas. Estas pulgas son comunes en ratas, zarigüeyas y gatos callejeros. Asimismo, las mascotas que salen frecuentemente de casa pueden transportar pulgas al hogar.
Es importante destacar que los animales infectados generalmente no presentan síntomas evidentes, lo que dificulta su detección. En los seres humanos, la infección ocurre principalmente cuando las heces de la pulga entran en contacto con heridas o raspaduras en la piel, o cuando estas partículas ingresan en los ojos. Las autoridades aclararon que esta enfermedad no se transmite de persona a persona.
Síntomas y prevención
El tifus transmitido por pulgas puede afectar a personas de cualquier edad, desde el año hasta los 85 años. Los síntomas comunes incluyen:
- Fiebre.
- Escalofríos.
- Erupciones cutáneas (rash).
Debido a que estos síntomas son similares a los de otras enfermedades infecciosas, pueden ser ignorados. Por ello, se recomienda buscar atención médica inmediata para obtener un diagnóstico y tratamiento oportunos.
Para reducir el riesgo de contagio, el departamento de salud sugiere las siguientes medidas:
- Utilizar regularmente productos antipulgas en perros y gatos.
- Evitar el contacto con animales callejeros.
- Almacenar la basura en contenedores sellados.
- Mantener los patios limpios y evitar la acumulación de objetos.
- Emplear repelentes aprobados por la Agencia de Protección Ambiental (EPA).
Finalmente, se insta a la población a informar a las agencias de control animal locales si detectan la presencia de animales callejeros o plagas de roedores.
