Se prevé la supresión de 50 puestos de trabajo en el sector educativo, de los cuales 27 corresponden a la enseñanza secundaria y 23 a la primaria. Los sindicatos añaden que 12 puestos adicionales se destinarán a los centros de apoyo escolar.
Tras una primera reunión, la intersindical (CGT, FO, FSU, Unsa y Sud) expresó este martes su preocupación por las consecuencias de estas medidas, alertando sobre el impacto negativo en las condiciones de aprendizaje de los estudiantes y en las condiciones laborales del personal docente. Los representantes sindicales advierten que la situación podría ser “terrible” al inicio del próximo curso.
Consideran que estas decisiones contables no abordan adecuadamente la “degradación del clima escolar y el aumento de las situaciones de violencia”, problemas que, según ellos, requieren “respuestas estructurales”.
Los días 10 y 31 de marzo
Los sindicatos argumentan que la disminución demográfica, un hecho real, debería aprovecharse para mejorar la atención a los estudiantes, dado que sus necesidades de apoyo son cada vez mayores. Proponen reducir drásticamente el número de alumnos por clase para facilitar la enseñanza y la implementación de la diferenciación pedagógica, tal como se les exige.
Para movilizar a sus bases, la intersindical ha convocado dos jornadas de huelga y manifestaciones frente a la dirección de los servicios de Educación Nacional, en la plaza de España, los días 10 y 31 de marzo, coincidiendo con las próximas jornadas de negociación sobre el mapa escolar departamental.
