Líderes políticos en Europa y Asia están considerando medidas para restringir el acceso de los usuarios más jóvenes a las plataformas de redes sociales, fundamentando su decisión en preocupaciones sobre la salud mental.
La iniciativa busca limitar la exposición de los menores a los flujos interminables de contenido que ofrecen estas plataformas, conocidos como “scrolling feeds”. Las autoridades argumentan que este tipo de uso puede tener efectos perjudiciales en el bienestar psicológico de los jóvenes.
Aunque los detalles específicos de las restricciones varían según la región, la tendencia general apunta a una mayor regulación del acceso de los menores a las redes sociales, con el objetivo de protegerlos de posibles daños relacionados con la salud mental.
