La ciudad de Ulsan, en Corea del Sur, ha ampliado su programa de depósito para equipos de pesca y boyas, con el objetivo de reducir la cantidad de artes de pesca perdidos o abandonados que contribuyen a la contaminación marina. Inicialmente, el sistema se aplicaba a trampas para cangrejo, pero ahora incluye redes de enmalle, boyas y trampas para anguilas.
El programa de depósito requiere que los pescadores paguen un depósito al comprar equipos de pesca y que se les reembolse cuando devuelvan los equipos usados a lugares designados. Esta iniciativa, que se implementó por primera vez en 2024, busca abordar el problema de los artes de pesca abandonados, que pueden dañar los ecosistemas marinos, afectar la seguridad de la navegación y provocar la captura incidental de especies no deseadas.
Las autoridades de Ulsan planean intensificar los esfuerzos de divulgación para informar a los pescadores sobre el programa ampliado y fomentar su participación. Además, colaborarán con cooperativas pesqueras y otras partes interesadas para fortalecer el sistema de recuperación de artes de pesca y mejorar la gestión general de los residuos marinos.
Se espera que la expansión de este sistema de depósito contribuya a la preservación del medio ambiente marino y al apoyo de una industria pesquera sostenible.
