En la conocida Basílica de la Sangre Sagrada, ubicada en la ciudad de Brujas, Bélgica, se custodia una reliquia que, según se afirma, contiene la sangre de Cristo.
Este monumento es el edificio más antiguo que se conserva en los antiguos terrenos del castillo, situándose al suroeste del ayuntamiento y al este de la plaza Grote Markt, en el área donde se erigió la Grafenburg en el siglo IX.
La estructura arquitectónica consiste en una iglesia doble, compuesta por una iglesia superior y una iglesia inferior, esta última denominada capilla de San Basilio. El núcleo del templo fue una capilla doble románica construida entre los años 1134 y 1157 por el conde Dietrich de Alsacia.
La reliquia de la Sangre Sagrada, proveniente de Constantinopla, fue trasladada a la ciudad en la primera mitad del siglo XIII y se depositó en la capilla superior. Debido a la especial veneración de este objeto, considerado una de las reliquias más significativas de Europa, el templo fue elevado al rango de basílica menor en 1923.
