Los intentos por mejorar resultados a menudo se centran en la búsqueda de nuevas estrategias o conceptos. Sin embargo, la experiencia demuestra que la clave para generar un impacto significativo puede residir en la repetición.
En lugar de adoptar constantemente enfoques novedosos, la práctica consistente de una misma estrategia – en este caso, la operación reiterada del mismo activo – ha demostrado ser un factor determinante para lograr avances notables.
Esto sugiere que, en ciertos contextos, la perseverancia y la concentración en una estrategia específica pueden ser más efectivas que la diversificación constante o la adopción de nuevas ideas.
