Con la llegada del invierno, muchas creencias populares sobre las acciones que pueden provocar un resfriado o una gripe influyen en nuestro comportamiento. Sin embargo, no todas cuentan con una base científica sólida o son respaldadas por especialistas. Una de las más extendidas es la idea de que dormir con el cabello mojado puede facilitar el desarrollo de estas enfermedades.
¿El cabello mojado causa resfriado o gripe?
Contrario a lo que muchos padres, madres, abuelos y abuelas afirman, esto es un mito. Según el médico infectólogo y patólogo clínico Celso Granato, la gripe o un resfriado solo se desarrollan en presencia de un virus. En otras palabras, el cabello mojado no influye directamente en estas infecciones virales.
No obstante, una consecuencia no deseada puede ser el estímulo al crecimiento de hongos y bacterias en el cabello.
“Nuestra piel está llena de bacterias, pero con el cabello mojado se crea un ambiente aún más acogedor para ellas. Ahí sí existen posibilidades de que se convierta en un problema respiratorio”, explica Granato, miembro de la Sociedad Brasileña de Patología Clínica y Medicina Laboratorial (SBPC/ML).
El especialista señala que el origen del mito podría estar relacionado con el hecho de que alguien ya se encuentre en el período de incubación de un resfriado (causado en la mayoría de los casos por el rinovirus) o de la gripe (por el virus influenza), haya dormido después de lavarse el cabello y luego, dos o tres días después, se haya despertado enfermo.
“En ese caso, la persona habría contraído la enfermedad con el cabello mojado o seco”, observa el infectólogo.
¿Cómo protegerse en invierno?
Granato destaca que lo más eficaz es mantener una alimentación equilibrada, rica en proteínas, frutas, verduras y vegetales. Asimismo, es importante mantener el calendario de vacunación actualizado, especialmente en lo que respecta a la gripe.
“Cuando se tiene una alimentación variada, el sistema inmunológico está preparado para reaccionar ante cualquier infección. Otra cosa importante es vacunarse regularmente. Las personas deben vacunarse anualmente contra la influenza (causador de la gripe), porque el efecto del inmunizante se debilita con el tiempo”, enfatizó el médico.
Además, medidas como el uso de mascarillas en espacios cerrados también pueden minimizar las posibilidades de desarrollar una virosis.
“La comunidad médica observó que durante la pandemia prácticamente desaparecieron otras virosis, pasamos esos años sin ver casi casos de gripe o resfriado debido al uso de mascarillas. Por eso, debemos usar la mascarilla para protegernos y, si estamos enfermos, para proteger a los demás”, recomienda.
