Nuevas revelaciones sobre la relación entre la difunta reina Isabel II y sus nietos, el príncipe Harry y Meghan Markle, han salido a la luz a través de un libro reciente, exponiendo una tensión mucho más profunda de lo que se percibía públicamente.
Desconfianza y tensiones familiares
Según los detalles publicados en la obra, la reina Isabel II mantenía una postura de cautela extrema hacia el príncipe Harry. Se menciona que la monarca evitaba atender llamadas telefónicas de su nieto si no estaba acompañada, debido al temor de que Harry pudiera grabar sus conversaciones en secreto.
La relación con la duquesa de Sussex tampoco fue sencilla. El libro afirma que la reina consideraba a Meghan Markle como una «oportunista», reflejando una visión crítica sobre sus intenciones y su integración en la familia real.
Conflictos y peticiones
El texto también aborda la respuesta de la monarca ante las solicitudes de Harry y Meghan respecto al uso de coronas, así como los últimos deseos de la reina en relación con sus nietos.
Por otro lado, la obra toca temas delicados de la familia real, señalando que la reina habría intervenido financieramente para resolver el caso de abuso sexual del príncipe Andrew, mientras lidiaba con la creciente desconfianza hacia el príncipe Harry.
