Rex Heuermann, un arquitecto de Manhattan, se ha declarado culpable de los asesinatos en serie de Gilgo Beach, poniendo fin a un caso que atormentó a Long Island durante años.
El pasado miércoles 8 de abril de 2026, Heuermann, de 62 años, admitió haber asesinado y desmembrado a siete mujeres en un periodo comprendido entre 1993 y 2011. Asimismo, el acusado reconoció su culpabilidad en la muerte de una octava víctima, identificada como Karen Vergata.
Heuermann fue arrestado inicialmente en 2023 por los crímenes de Melissa Barthelemy, Megan Waterman y Amber Costello. Posteriormente, fue acusado de los asesinatos de Maureen Brainard-Barnes, Sandra Costilla, Jessica Taylor y Valerie Mack, delitos que finalmente admitió en su declaración de culpabilidad.
La confesión ha dejado en estado de incredulidad a su esposa e hija. Mary Ellen O’Toole, ex perfiladora del FBI, señaló que Heuermann es un «asesino sexual en serie» que logró evadir la detección durante largo tiempo gracias a que mantenía una vida «prosocial», con un empleo y una familia, aparentando comportarse correctamente ante la sociedad.
O’Toole explicó que, a diferencia de otros asesinos sexuales que cometen otros delitos y son identificados rápidamente, los individuos que llevan una vida aparentemente normal tienden a pasar inadvertidos para las autoridades por periodos mucho más prolongados.
