Un estudio reciente publicado en Cureus ha revelado una asociación entre el trastorno por consumo de cannabis y un mayor riesgo de infarto agudo de miocardio en adultos que padecen cirrosis asociada a esteatohepatitis metabólica disfuncional (MASH). El análisis, basado en datos poblacionales, sugiere que el uso problemático de cannabis podría exacerbar los riesgos cardiovasculares en pacientes con esta condición hepática.
La investigación identificó un vínculo significativo entre el trastorno por consumo de cannabis y un incremento en la probabilidad de sufrir un infarto de miocardio. Este hallazgo es particularmente relevante dado que la MASH, una enfermedad hepática en etapa avanzada, ya implica un riesgo cardiovascular elevado. Los resultados del estudio resaltan la importancia de considerar el consumo de cannabis como un factor de riesgo adicional en la evaluación y el manejo de pacientes con cirrosis relacionada con MASH.
Aunque se necesita más investigación para comprender completamente los mecanismos subyacentes a esta asociación, los autores sugieren que los efectos del cannabis en el sistema cardiovascular, combinados con las complicaciones metabólicas asociadas a la MASH, podrían contribuir al aumento del riesgo de eventos cardíacos adversos.
