Las Vegas, Nevada – Un nuevo concepto deportivo está tomando forma en el mundo de la robótica: el “UFB” (Ultimate Fighting Bots). Este evento, que se aleja de las tradicionales máquinas equipadas con sierras o martillos, busca transformar la robótica en un deporte de combate similar a la UFC, la liga más grande de artes marciales mixtas (MMA).
En el ring, un árbitro en vivo dirige a los dos robots bípedos como si fueran verdaderos contendientes, ante la mirada curiosa de unas 150 personas que asistieron al evento en el marco del CES, la feria de tecnología de consumo. “Este es el deporte del futuro, es definitivamente mejor que el MMA porque desarrollas tu agilidad sin riesgos y haces avanzar la robótica”, afirmó Vitaly Bulatov, cofundador de UFB junto a su esposa Xenia.
Los fundadores, una pareja de origen ruso radicada en Silicon Valley, tienen la ambición de crear una liga formal y conectar al público con las “historias humanas” de los pilotos, seleccionados entre influencers.
El verano pasado, cuatro eventos consecutivos en San Francisco agotaron todas las entradas, atrayendo a jóvenes profesionales del sector tecnológico.
“La gestión de la IA de la inestabilidad de este robot es muy buena ahora, por lo que es muy difícil noquearlo”, comentó entusiasmado Vitaly.
Laboratorio de Investigación y Desarrollo
El entretenimiento también se basa en la habilidad de los pilotos, a veces principiantes. Un mando de Nintendo permite mover y orientar las máquinas. Para los golpes, las cámaras capturan en tiempo real los gestos de los pilotos, que luego se transmiten a los robots, con mayor o menor rapidez.

Delia, creadora de contenido en Instagram bajo el nombre Tech.Unicorn, experimenta con los límites del sistema: “He descubierto un truco que me permite bailar o realizar movimientos muy económicos, y el robot lo interpreta como un golpe”, bromeó, prediciendo que “en un año, reproducirán mis movimientos a la perfección”.
Los golpes son reales, pero los guantes a menudo se mueven al aire, debido a la falta de sincronización. Con frecuencia, los robots parecen humanos luchando con una venda en los ojos, lo que provoca risas en el público, que luego se entusiasma cuando el golpe finalmente conecta, aunque sea por un instante.
“Con un poco más de progreso, podría ser mucho más entretenido, como en la película ‘Real Steel'”, comentó Esteban Perez, un informático de 25 años que viajó desde Denver. Sin embargo, por ahora, aún queda mucho camino por recorrer para igualar la coreografía de esta película de ciencia ficción basada en una historia de los años 50.
“El hecho de que sean humanoides marca la diferencia”, justificó Justin Hopp, un ingeniero de 43 años, también atraído por la participación del animador del canal “Linus Tech Tips” (16 millones de suscriptores en YouTube) como piloto, quien se enfrentó al canadiense James Hobson del canal “Hacksmith Industries” y a Master Ken, un actor cómico de una serie web sobre artes marciales.

Más allá del entretenimiento, la arena sirve como laboratorio de investigación y desarrollo. El sistema de pilotaje permite recopilar datos sobre el movimiento humano para entrenar los modelos, y UFB colabora con Weights & Biases, una plataforma de desarrollo de IA con sede en San Francisco.
Su principal competidor es la startup china Unitree, cuyos robots de combate, más avanzados, se exhiben en el CES.
Sin embargo, UFB ha logrado atraer a expertos fuera del salón, como un grupo de empleados de Boston Dynamics, la referencia mundial en robótica, que ocuparon un lugar en las gradas: “Me complace ver el potencial de entretenimiento, pero también las características de los diferentes tipos de robots”, dijo a la AFP Yael Rosenblum, jefa de producto de la empresa, señalando un “resurgimiento” del interés del público gracias a la IA y al éxito de los videos de robots que ahora son capaces de bailar o practicar karate.
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