La escasez de mano de obra en el sector agrícola está impulsando un creciente interés en la robótica, pero un científico ha explicado por qué los robots aún enfrentan dificultades para realizar una tarea aparentemente sencilla: la recolección de tomates.
A pesar de los avances en inteligencia artificial y visión por computadora, la recolección de tomates presenta desafíos únicos para las máquinas. La delicadeza de la fruta, la variabilidad en su tamaño, color y posición en la planta, y la necesidad de identificar tomates maduros sin dañarlos, son factores que complican la automatización de este proceso.
La búsqueda de soluciones robóticas para la agricultura se intensifica ante la creciente dificultad para encontrar trabajadores dispuestos a realizar estas tareas, especialmente en ciertas regiones y temporadas.
