En Suiza, la población de milanos rojos ha experimentado un notable resurgimiento. Según Valentijn van Bergen, del Instituto Ornitológico Suizo, actualmente se contabilizan más de 3000 parejas reproductoras, una cifra sorprendente considerando que en la década de 1950 la especie estaba prácticamente desaparecida.
Para comprender las causas de este incremento inusual, el Instituto Ornitológico Suizo inició en 2015 una investigación a gran escala, considerada uno de los estudios más extensos realizados sobre aves rapaces a nivel mundial. Van Bergen explica que, como parte de este proyecto, se han rastreado 584 aves en las provincias de Berna y Friburgo mediante el uso de transmisores GPS, lo que permite estudiar su comportamiento migratorio individual. Además, se instalaron cámaras en los nidos para observar de cerca el comportamiento reproductivo y el proceso de emplumamiento de los jóvenes.
Esperando un territorio
Los investigadores han descubierto que los individuos jóvenes tienden a regresar a sus lugares de nacimiento y permanecen dentro de un radio de aproximadamente cincuenta kilómetros. Sin embargo, la obtención de un territorio propio no es tarea fácil. Debido a que los individuos más veteranos defienden sus territorios con tenacidad, los jóvenes pueden verse obligados a esperar entre siete y ocho años antes de establecerse por sí mismos.
Un gusto por el queso
En Suiza, los restos de comida humana también representan una fuente importante de alimento para los milanos rojos. Estos animales son frecuentemente alimentados por personas o buscan comida en composteras. De hecho, un residente relató que durante una mudanza, un milano rojo intentó robar un bloque de queso que había dejado al aire libre, demostrando su predilección por este alimento.
