El brasileño estrella volvió a deslumbrar.
Pocas cosas en el fútbol provocan una sonrisa instantánea como lo hace Ronaldinho Gaúcho. El genio brasileño, en el evento El Clásico Legends, demostró una vez más su magia y revivió la sensación que enamoró a millones de personas en su época.
En esta ocasión, no importó el ritmo ni el resultado. Lo fundamental fue esa sonrisa característica, el manejo relajado del balón y los regates inesperados: todo aquello que convirtió a Ronaldinho en una leyenda. Su sola presencia en el campo hizo que los espectadores supieran que no estaban viendo un partido cualquiera, sino un pedazo de la historia del fútbol.
El encuentro entre las antiguas glorias del Barcelona y el Real Madrid fue más un viaje en el tiempo que un clásico enfrentamiento. Aunque el partido terminó en empate, el juego de Ronaldinho demostró que la magia no se desvanece con los años. Los mejores momentos del partido se pueden revivir haciendo clic aquí.
