Lo que parecía un camino despejado hacia la gloria para Rory McIlroy en el Masters 2026 ha dado un giro inesperado. El campeón defensor, quien inició la tercera ronda con una ventaja histórica, ha visto cómo su dominio se desvanecía durante la jornada del sábado en Augusta National.
Un inicio récord que se esfuma
McIlroy llegó al fin de semana con una ventaja de seis golpes, situándose en 12 bajo par tras dos rondas. Esta marca representó el liderazgo más amplio en los 36 primeros hoyos en los 90 años de historia del Masters y el mejor inicio de dos rondas para un campeón defensor. El norirlandés había cerrado su segunda vuelta con un impresionante 65 (7 bajo par), destacando seis birdies en sus últimos siete hoyos.
El ascenso de Cam Young
Sin embargo, la situación cambió drásticamente en la tercera ronda. Para cuando McIlroy abandonó el green del hoyo 12, ya había perdido la punta del torneo frente a Cam Young. Mientras Young firmó una extraordinaria tarjeta de 65 (7 bajo par) para alcanzar el -11 en el torneo, McIlroy se ha mantenido sobre par en su ronda del sábado.

La lucha por la historia
El objetivo de McIlroy era defender su chaqueta verde y convertirse en solo el cuarto jugador en ganar el torneo en años consecutivos, uniéndose a Jack Nicklaus, Nick Faldo y Tiger Woods.
A pesar del revés, la historia del torneo ofrece un dato optimista: de las siete veces que un jugador ha mantenido una ventaja de cinco o más golpes entrando al fin de semana, solo Harry Cooper, en el Masters de 1936, no logró reclamar la chaqueta verde.
