Ruanda ha advertido que podría retirar sus tropas de la provincia de Cabo Delgado, en Mozambique, donde están colaborando en la lucha contra el yihadismo. La amenaza se produce en un contexto de incertidumbre financiera, ya que la Unión Europea (UE) ha decidido no prorrogar la financiación destinada a apoyar el despliegue de las fuerzas ruandesas.
Según fuentes consultadas, la asistencia de la UE, que comenzó en 2022 y se extendió en 2024, expirará en mayo de 2026. Esta decisión implica el fin del apoyo económico a Ruanda para mantener a sus aproximadamente 1.000 soldados en Mozambique.
La posible retirada de las tropas ruandesas podría tener implicaciones significativas para la seguridad en Cabo Delgado, una región afectada por la insurgencia de grupos yihadistas. Ruanda ha desempeñado un papel importante en la estabilización de la zona, pero su continuidad depende en gran medida del apoyo financiero internacional.
La situación también pone de manifiesto la importancia estratégica de Ruanda en el contexto de la diversificación de las fuentes de energía en Europa, especialmente en lo que respecta al gas. Sin embargo, la falta de un financiamiento sostenible pone en riesgo su participación en la misión de paz en Mozambique.
