Tras tomar medidas contra WhatsApp, Rusia ahora apunta sus acciones contra el servicio de mensajería Telegram. La plataforma cuenta con más de 90 millones de usuarios en el país, quienes reportan sentirse cada vez más aislados. Esta situación también genera preocupación entre las empresas que utilizan Telegram para publicidad, temiendo posibles pérdidas económicas.
Los primeros problemas con Telegram fueron reportados por usuarios desde agosto del año pasado, aunque en ese momento las afectaciones se limitaron a las llamadas de voz.
