Rusia intensifica el control sobre las comunicaciones en el país, tomando medidas enérgicas contra las aplicaciones de mensajería. Según informes recientes, el Kremlin está limitando cada vez más el acceso a plataformas como Instagram y WhatsApp en todo el territorio ruso.
La situación es particularmente crítica para Telegram, que aparentemente se encuentra al borde de ser bloqueado. Estas acciones reflejan el intento del gobierno ruso por ejercer una mayor supervisión sobre el flujo de información dentro de sus fronteras.
