El Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia expresó este jueves su preocupación y pesar por la disposición de Estados Unidos a generar crisis a nivel internacional, en relación con la “acción de fuerza ilegal” contra el petrolero ruso ‘Marinera’ en el Atlántico, según declaraciones recogidas por la cartera diplomática rusa.
En un comunicado, el ministerio ruso denunció la actitud “despectiva” de la administración estadounidense hacia las normas generalmente aceptadas en el transporte marítimo internacional. Asimismo, manifestó que la disposición de Washington a generar crisis agudas, incluso en las ya tensas relaciones bilaterales, es motivo de profunda inquietud. “El resultado del incidente con el ‘Marinera’ solo puede provocar un aumento ulterior de la tensión militar y política en la zona euroatlántica, así como una reducción visible del ‘umbral de uso de la fuerza’ contra la navegación pacífica”, advirtió la Cancillería.
Moscú consideró que otros países podrían sentirse legitimados a actuar de manera similar, tomando como ejemplo las acciones de Estados Unidos. En este sentido, instó a Washington a respetar las normas y principios fundamentales del derecho marítimo internacional y a poner fin de inmediato a sus acciones contra el ‘Marinera’ y otros buques que operan legalmente en alta mar.
“Instamos a Washington a que vuelva a respetar las normas y principios fundamentales del derecho marítimo internacional y ponga fin de inmediato a sus acciones ilegales contra el ‘Marinera’ y otros buques que realizan actividades legítimas en alta mar”.
Abordaje
La empresa rusa BurevestMarin denunció este martes un intento de interceptación del ‘Marinera’ por parte de Estados Unidos en el Atlántico Norte, precisando que la embarcación no transportaba carga. A pesar de los “repetidos intentos del capitán por comunicar la identidad y el carácter civil del buque con bandera rusa, la persecución continuó con la vigilancia aérea coordinada de aviones de reconocimiento P-8A Poseidon de la Armada estadounidense”, según la denuncia.
Al día siguiente, el buque fue abordado y detenido por efectivos de la Guardia Costera de Estados Unidos. El Comando Europeo de las Fuerzas Armadas de EE.UU. (EUCOM) confirmó la detención y acusó al barco de violar las sanciones impuestas por Washington. La secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, anunció que Washington pretende llevar a juicio a la tripulación del barco, según informaciones recogidas por la prensa.
