Rusia estaría desplegando sistemas de lanzamiento de cohetes de gradiente (MLRS) improvisados en el frente de batalla, según informes recientes. Entre estos sistemas se encuentra el “Kultivator”, un MLRS de fabricación propia.
Además, Moscú estaría probando copias del sistema de misiles de artillería de alta movilidad (HIMARS) estadounidense. Estos sistemas, aunque imitaciones, buscan replicar las capacidades del HIMARS en el campo de batalla.
Los informes también indican el desarrollo y despliegue de un nuevo sistema de lanzamiento de cohetes de gradiente ruso, de diseño robótico y fabricación propia. Esta nueva arma busca proporcionar capacidades de fuego de apoyo adicionales a las fuerzas rusas.
En paralelo, se ha confirmado el despliegue de un análogo ruso al HIMARS en la zona de conflicto, lo que sugiere un esfuerzo por parte de Rusia para contrarrestar la efectividad de los sistemas occidentales de artillería de precisión.
