El puerto báltico de Ust-Luga, una infraestructura clave para Rusia, ha reanudado la carga de crudo tras varios días de interrupciones provocadas por múltiples ataques con drones ucranianos en la región.
Sucesivos ataques a la infraestructura portuaria
Durante un periodo de 10 días, el puerto de Ust-Luga fue blanco de cinco ataques, registrados específicamente los días 22, 25, 27, 29 y 31 de marzo. Estas ofensivas, que forman parte de una intensificación de los ataques de Kyiv contra la infraestructura de exportación de petróleo rusa, también han afectado al puerto cercano de Primorsk.
El gobernador de la región de Leningrado, Alexander Drozdenko, informó que las incursiones causaron daños en la infraestructura del puerto, incluyendo un soporte de descarga ferroviaria utilizado para la transferencia de productos petrolíferos desde vagones cisterna, lo que obligó a la suspensión de las operaciones de exportación.
Impacto humano y operativo
Además de los daños materiales en el complejo portuario, el gobernador reportó que varias edificaciones resultaron afectadas y tres personas, entre ellas dos niños, sufrieron heridas leves en la localidad de Molodtsovo, situada al este de San Petersburgo. Drozdenko señaló que decenas de drones fueron interceptados en los cielos de la región de Leningrado.

Ust-Luga es un centro neurálgico de procesamiento y exportación que maneja habitualmente unos 700.000 barriles de petróleo al día, además de exportar fertilizantes, granos y carbón. Según datos de Reuters, los ataques ucranianos contra refinerías y terminales han contribuido a una pérdida estimada del 40% en la capacidad de exportación de petróleo de Rusia durante este mes. Como referencia, el año pasado el puerto exportó 32,9 millones de toneladas métricas de productos petrolíferos.
Postura diplomática y militar
El presidente de Ucrania, Volodymyr Zelensky, declaró haber recibido “señales” de socios no identificados para abstenerse de atacar la infraestructura energética rusa. Zelensky afirmó que Ucrania estaría dispuesta a respaldar un alto el fuego en los sitios de gas y petróleo si Rusia accede a detener sus ataques contra las instalaciones energéticas ucranianas.
