La rutina puede tener un impacto significativo en la salud y el bienestar general. Incorporar el ejercicio físico a la agenda diaria, al igual que se programan las citas, puede ser una estrategia efectiva. Además, explorar nuevas actividades físicas y encontrar un compañero de entrenamiento puede aumentar la motivación y el compromiso.
Un estilo de vida saludable se basa en la interconexión entre el sueño, la nutrición y el ejercicio. Cuando estos tres pilares están en equilibrio, se observa una mejora notable en la calidad de vida.
