Ryanair ha anunciado una reducción significativa de su red de vuelos en Europa para 2026, una medida que afectará a rutas en España, Portugal, Alemania, Francia y Bélgica. La aerolínea ha vinculado esta decisión al incremento de los costes operativos, los cargos aeroportuarios y el aumento de los impuestos a la aviación, factores que, según la compañía, hacen que ciertas rutas ya no sean viables.
Impacto en el mercado español
En España, la aerolínea ha manifestado sus críticas hacia el operador de aeropuertos Aena debido al incremento de las tasas. Como resultado de estos ajustes, Ryanair ha cesado todas sus operaciones en Asturias y Vigo, además de cerrar su base en Santiago de Compostela.
La reducción de capacidad también afecta a otras localidades, incluyendo:
- Santander y Zaragoza: Reducciones en la frecuencia de vuelos.
- Valladolid y Jerez: Suspensión total de los servicios.
- Islas Canarias: Recortes en las conexiones, afectando específicamente a Tenerife Norte.
Ajustes en Alemania y Francia
La reestructuración se extiende al resto del continente. En Alemania, la compañía eliminará 24 rutas y reducirá la capacidad en diversos aeropuertos, entre los que se encuentran Berlín, Hamburgo, Colonia, Fráncfort-Hahn, Dortmund, Dresde, Leipzig y Memmingen, con la suspensión total de servicios en algunos aeropuertos más pequeños.

En Francia, Ryanair ha cancelado las rutas hacia Bergerac, Brive y Estrasburgo, además de cesar sus operaciones en Clermont-Ferrand y aplicar recortes de capacidad en otros aeropuertos regionales.
Riesgos geopolíticos y suministro de combustible
Más allá de los costes operativos, el director ejecutivo de Ryanair, Michael O’Leary, ha advertido sobre la posible incapacidad de operar el itinerario completo de verano debido a una escasez de combustible para aviones, derivada del cierre del Estrecho de Ormuz en el contexto del conflicto en Irán.
O’Leary señaló que, si el estrecho permanece cerrado, las aerolíneas europeas podrían verse obligadas a reducir sus servicios programados. Según el ejecutivo, si la situación persiste durante 60 o 90 días, se podría enfrentar la cancelación de entre el 5% y el 10% de los vuelos durante los meses de mayo, junio y julio. La aerolínea aclaró que estas cancelaciones no serían selectivas, sino que dependerían de qué aeropuertos experimenten problemas de suministro de combustible.
