MELBOURNE, Australia – Después de una espera de tres años y medio y un período de dificultades, Elena Rybakina ha regresado a la cima del tenis femenino. La kazaja se coronó campeona del Abierto de Australia el sábado al derrotar a la número 1 del mundo, Aryna Sabalenka.
Rybakina, de 26 años, levantó su segundo trofeo de Grand Slam, después de Wimbledon 2022, tras superar en su camino a la número 2 mundial, Iga Swiatek, en cuartos de final, a Jessica Pegula (6ª) en semifinales, y finalmente a Sabalenka en un emocionante partido a tres sets con un marcador de 6-4, 4-6, 6-4.
“Es difícil encontrar las palabras… Sé que es duro para ti, Aryna, pero espero que volvamos a encontrarnos en muchas finales”, comentó Rybakina con su habitual discreción.
La celebración de Rybakina fue sobria: sin rodadas por el suelo, lágrimas ni gritos de alegría. Simplemente levantó los brazos y esbozó una leve sonrisa antes de recibir el abrazo de Sabalenka y estrechar la mano del árbitro.
“Aún más éxitos”
“Gracias al público que nos animó durante esta batalla, especialmente a la afición kazaja. Gracias a mi equipo, hemos pasado por mucho, pero espero que tengamos aún más éxitos este año”, añadió.
Desde su victoria en Wimbledon, Rybakina solo había disputado una final de Grand Slam, la de Melbourne en 2023, donde fue derrotada precisamente por Sabalenka, quien hasta ahora había acumulado cuatro títulos de Grand Slam (Abierto de Australia 2024, US Open 2024 y 2025).
Además de problemas físicos, Rybakina tuvo que lidiar con la suspensión de su entrenador, Stefano Vukov, por la WTA tras una investigación sobre una relación considerada perjudicial con la jugadora. Rybakina nunca denunció ninguna relación inapropiada y recuperó a su entrenador a mediados de la temporada pasada.
Desde Wimbledon en julio, Rybakina ha sido la jugadora con más victorias en el circuito (38), habiendo ganado los torneos de Ningbo y la Copa de Maestros, además del Abierto de Australia.
Vukov también fue recompensado en la cancha de la Rod Laver Arena con el trofeo al mejor entrenador de la campeona.
“Daphne será nuestra”
Por su parte, Sabalenka, tan expresiva como Rybakina es reservada, lamentaba su derrota.
“Tuve mis oportunidades. Fallé algunas, pero así es la vida. Hoy se pierde, mañana se gana… Espero ser más ganadora que perdedora esta temporada. Por ahora, solo puedo esperarlo y rezar”, declaró.
Después de dos victorias en Melbourne en 2023 y 2024, Sabalenka ha sufrido dos derrotas en dos finales consecutivas, el año pasado y este año. “Espero que el año que viene sea mejor para mí. Esperemos que Daphne (Daphne Akhurst, el nombre del trofeo australiano, NDLR) sea nuestra el año que viene”, añadió.
Más tarde, Sabalenka apareció sonriente en la rueda de prensa, pero advirtió: “Mi equipo se esconde para no cruzarse conmigo porque saben que no es bueno para la salud estar cerca de mí en este momento…”
Al igual que en 2023, la bielorrusa perdió el primer set, pero reaccionó con fuerza, ganando cinco juegos consecutivos en el segundo para igualar el partido. En el set decisivo, se adelantó 3-0.
“En ese momento me concentré más en lo que me decía Stefano: era cuestión de servicio y lucha”, explicó Rybakina, quien recuperó su servicio y dio la vuelta al marcador, ganando cinco juegos seguidos y sacando para el partido con 5-4.
“Aunque no se viera en mi rostro, por dentro estaba hirviendo al sacar para el partido porque sabía que era la oportunidad o nunca. Afortunadamente, saqué bien al final”, comentó Rybakina en la cadena local Channel 9.
