American Express y American Airlines están introduciendo un nuevo concepto de salas VIP en aeropuertos: espacios reducidos diseñados para estancias cortas y eficientes.
La sala Sidecar de American Express, por ejemplo, tiene una capacidad limitada de solo 33 pasajeros que posean una tarjeta Platinum o Centurion de American Express. El acceso a esta sala está restringido a los 90 minutos previos a la salida del vuelo, lo que en la práctica se traduce en menos de una hora de estancia en la sala, considerando el tiempo necesario para el embarque y el traslado a la puerta de embarque. Este modelo de sala VIP se basa precisamente en la brevedad de la experiencia.
Estas nuevas salas VIP representan una alternativa a los clubes de aeropuerto tradicionales, que a menudo se encuentran saturados de pasajeros.
