Jakarta, Indonesia – Con la llegada de la temporada de lluvias, las autoridades sanitarias instan a la población a extremar las precauciones ante el aumento de los riesgos para la salud. La humedad ambiental y las acumulaciones de agua tras las lluvias intensas favorecen la proliferación de bacterias y virus que pueden causar diversas enfermedades.
Las fluctuaciones climáticas, especialmente los cambios bruscos de temperatura entre el día y la noche, debilitan el sistema inmunológico, incrementando la incidencia de infecciones respiratorias como la gripe y el resfriado, que se transmiten fácilmente por vía aérea o contacto físico.
Además de los problemas respiratorios, la higiene ambiental es una preocupación fundamental. Las lluvias pueden contaminar las fuentes de agua potable con bacterias como E. coli y Salmonella, lo que a menudo resulta en un aumento de casos de diarrea debido al consumo de alimentos o agua contaminada.
Enfermedades graves como el dengue también representan una amenaza significativa. El mosquito Aedes aegypti se reproduce en aguas estancadas, por lo que se recomienda a la población estar alerta ante las picaduras de mosquitos hembra, especialmente durante el día, y reconocer los síntomas como fiebre alta y dolores musculares.
El riesgo de leptospirosis también aumenta considerablemente durante las inundaciones. Esta enfermedad, transmitida a través de la orina de ratones, puede infectar a las personas por contacto directo de la piel con agua contaminada con la bacteria Leptospira. Otras posibles complicaciones incluyen infecciones cutáneas y hongos debido a la exposición prolongada a la humedad.
Los expertos en salud recuerdan que mantener la higiene personal y ambiental es la medida preventiva más eficaz. Al interrumpir la cadena de transmisión de enfermedades y fortalecer el sistema inmunológico, la población puede mantenerse productiva y saludable incluso en condiciones climáticas extremas.
