Una nueva investigación sugiere que los tratamientos innovadores para la salud mental podrían generar ahorros significativos en costos relacionados con las bajas por enfermedad. El promedio de los costos anuales de atención médica para un empleado con depresión mayor asciende a $10,836 dólares, según estudios recientes.
Las reclamaciones relacionadas con la salud conductual han provocado un aumento del 20% en los costos de atención médica. Los empleados que sufren de ansiedad o depresión toman, en promedio, 4.6 días más de licencia por enfermedad al año en comparación con aquellos que no padecen estas condiciones. Las pérdidas de productividad asociadas al ausentismo cuestan a las empresas estadounidenses $225.8 mil millones anuales, lo que equivale a $1,685 por empleado.
Además del ausentismo, el presentismo –cuando los empleados acuden al trabajo a pesar de tener problemas de salud mental, lo que reduce su concentración y eficiencia– representa un costo “invisible” que muchas organizaciones no consideran. Invertir en soluciones de salud mental no solo es la opción ética, sino también una estrategia empresarial inteligente.
