La contaminación del aire, el ruido y los productos químicos son señalados como factores de riesgo. La Agencia Europea del Medio Ambiente (AEMA) estima que la aplicación de la legislación europea para reducir la contaminación, en línea con el plan de acción “Cero Contaminación”, podría disminuir la ansiedad, el estrés y la depresión en Europa.
Según un informe publicado el martes 3 de marzo, los estudios demuestran consistentemente que la contaminación del aire está asociada con la depresión y los síntomas depresivos. La contaminación del aire –en forma de partículas finas y dióxido de nitrógeno–, el ruido –relacionado con el tráfico aéreo y por carretera– y la contaminación química –como la exposición al plomo y a los disruptores endocrinos, especialmente durante las etapas de desarrollo– pueden estar interconectadas y aumentar el riesgo de trastornos de salud mental.
La AEMA considera que la implementación de la legislación europea para reducir la contaminación, de acuerdo con el plan de acción “Cero Contaminación”, podría contribuir a una disminución de la depresión y la ansiedad entre los europeos. Además, señala que las soluciones que ofrece la naturaleza generan beneficios científicamente probados para las personas que sufren trastornos mentales, reduciendo el estrés, la ansiedad, la depresión y mejorando el bienestar general a través del contacto con la naturaleza.
De acuerdo con la AEMA, en 2023, los trastornos mentales representaron la sexta causa más frecuente de enfermedad en la Unión Europea y la octava causa de muerte.
