Científicos y médicos de la Universidad de Northwestern han expresado su preocupación por dos propuestas actualmente en revisión por parte de la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC) de Estados Unidos, que podrían aumentar drásticamente la luz artificial durante la noche, con el potencial de alterar el sueño, los ritmos circadianos y los ciclos biológicos estacionales.
Una de las propuestas proviene de la startup Reflect Orbital, que planea utilizar grandes satélites con espejos para redirigir la luz solar hacia la Tierra durante la noche. Si bien el objetivo es iluminar granjas solares, existe la posibilidad de que se inunden ciudades enteras con luz de una intensidad similar a la del día. El período de comentarios públicos para esta propuesta (SAT-LOA-20250701-00129) finaliza el viernes 6 de marzo.
La segunda propuesta, de SpaceX, busca la aprobación para un sistema de centro de datos orbital que podría incluir hasta un millón de satélites en órbita. La gran cantidad de satélites puede dispersar la luz solar, aumentando el brillo general del cielo nocturno. El plazo para los comentarios públicos sobre esta propuesta (SAT-LOA-20260108-00016) vence el lunes 9 de marzo.
Investigadores del Centro de Medicina del Sueño y Circadiana y del Centro de Biología del Sueño y Circadiana (CSCB) de Northwestern, señalan que el aumento de la iluminación artificial por la noche podría tener efectos negativos de gran alcance en la salud humana y el mundo natural.
Según la Dra. Martha Hotz Vitaterna, profesora de investigación de neurobiología en la Weinberg College of Arts and Sciences de Northwestern y codirectora del CSCB:
“La Tierra giraba sobre su eje, causando el día y la noche, cuando comenzó la vida. Todas las formas de vida se han adaptado a estos ciclos. La interrupción por la luz durante la noche amenaza el bienestar no solo de los humanos, sino también de las plantas y los animales con los que compartimos el planeta.”
