Saudi Aramco, la compañía petrolera nacional de Arabia Saudita, ha anunciado nuevas reducciones en sus entregas de petróleo a clientes asiáticos para abril de 2026. Se trata del segundo mes consecutivo de restricciones de suministro, directamente vinculadas a los conflictos geopolíticos en Oriente Medio.
Las exportaciones de petróleo crudo han disminuido
Según un análisis de datos de Kpler, las exportaciones de petróleo crudo de Arabia Saudita registraron una disminución significativa en marzo de 2026. El volumen de exportaciones alcanzó aproximadamente 4,355 millones de barriles por día, una cifra considerablemente inferior a los 7,108 millones de barriles por día registrados en febrero de 2026.
La principal causa de esta situación es la grave interrupción del tráfico marítimo en el estrecho de Ormuz, una vía marítima estratégica por la que transita gran parte del petróleo crudo del Golfo hacia los mercados globales. Esta inestabilidad ha obligado a los proveedores a buscar rutas alternativas más costosas y complejas.
Desplazamiento al puerto de Yanbu, en el Mar Rojo
Para mantener los flujos comerciales y cumplir con sus contratos a largo plazo, Saudi Aramco ha aumentado su utilización del puerto de Yanbu, en la costa del Mar Rojo. La compañía está enviando principalmente petróleo crudo Arab Light a través de este puerto, evitando así el estrecho de Ormuz, que presenta altos riesgos para la seguridad.
Cabe destacar que los volúmenes de mercancías manejadas en el puerto de Yanbu alcanzaron un nivel récord en marzo de 2026. Además, la refinería china de Sinopec espera recibir alrededor de 24 millones de barriles de petróleo crudo de este puerto durante el mismo período para compensar la escasez de suministro de las rutas tradicionales.
Riesgos para las refinerías asiáticas
Las reducciones actuales en el suministro están ejerciendo una fuerte presión sobre las refinerías asiáticas, un mercado clave para el petróleo crudo saudí. Esta situación no solo tiende a escasear el suministro de materias primas, sino que también podría reducir la producción de productos refinados derivados del petróleo en la región, afectando así la cadena de suministro energético.
Sin embargo, los analistas advierten que incluso la ruta marítima a través del puerto de Yanbu no está completamente protegida de las fluctuaciones militares. Las operaciones de carga y descarga se han visto interrumpidas puntualmente por la extensión del conflicto en Oriente Medio. La inestabilidad en la región sigue siendo un factor de riesgo importante para los mercados internacionales de la energía a corto plazo.
