Morgan Almer, un aficionado al béisbol que aspira a visitar todos los estadios de las Grandes Ligas, comparte su experiencia con una enfermedad cardíaca detectada durante un chequeo médico anual rutinario. Almer, quien ya ha visitado 22 de los 30 estadios, no presentaba síntomas antes del diagnóstico.
La historia de Almer se remonta al fallecimiento de su padre a los 63 años a causa de un ataque al corazón. Impulsado por las insistencias de su esposa, solicitó una evaluación cardíaca al Dr. Mertz, quien recomendó realizar pruebas. Los resultados de las pruebas de calcio coronario revelaron un nivel de 1815, considerado de alto riesgo (cualquier valor superior a 400 se considera así).
Tras consultar con el Dr. Sarov, se le recomendó una angiografía. El Dr. Canver le informó a Almer que tenía tres opciones: una obstrucción del 100%, otra del 80% y una tercera del 55%. El Dr. Canver le presentó dos opciones: no hacer nada, lo que, según sus palabras, resultaría en un infarto fatal, o someterse a una cirugía de bypass cuádruple. Almer optó por la cirugía, que duró aproximadamente ocho horas.
Después de la cirugía, Almer se sometió a rehabilitación cardíaca en Essentia, donde recibió apoyo para recuperar su nivel de actividad física. Destacó la dedicación y el cuidado del equipo médico, especialmente del Dr. Mertz y del Dr. Canver, a quien considera la persona que literalmente le salvó la vida. Almer recomienda encarecidamente Essentia Health, afirmando que le brindó una segunda oportunidad.
Según Almer, Essentia Health le dio una segunda oportunidad, algo que no todos tienen la suerte de recibir.
