Las compañías de seguros marítimos han suspendido la cobertura por riesgo de guerra en el Golfo Pérsico y el Estrecho de Ormuz, tras la reciente escalada de tensiones con Irán y las restricciones en la navegación por el estrecho.
Esta decisión afecta a rutas comerciales y energéticas cruciales, dejando a numerosas embarcaciones sin la protección aseguradora necesaria. La retirada de las garantías se justifica por la evaluación de un riesgo bélico considerado demasiado elevado dadas las condiciones actuales.
La suspensión de las pólizas ya está generando efectos económicos y logísticos a nivel global. Además del riesgo directo para las embarcaciones y sus tripulaciones, la interrupción del tráfico marítimo y la dificultad para asegurar las travesías están contribuyendo a un aumento en los costos de envío y los precios de la energía.
Las autoridades portuarias, los operadores marítimos y las compañías energéticas están evaluando rutas alternativas y medidas de mitigación, mientras que los mercados financieros monitorean de cerca el impacto en las cadenas de suministro internacionales.
El Estrecho de Ormuz es una ruta estratégica para el tránsito de petróleo y gas. En los últimos días, el paso de los barcos se ha visto casi paralizado debido a ataques que han afectado a petroleros y buques de suministro. Diversas embarcaciones han sufrido daños por drones y proyectiles, con reportes de heridos e incluso fallecidos.
