El 7 de enero, la Iglesia Ortodoxa celebra a San Juan Bautista, también conocido como el “Precursor” de Cristo. Esta fecha marca el fin del ciclo de festividades invernales, que comenzó el 6 de diciembre con San Nicolás, y trae consigo tradiciones y costumbres destinadas a asegurar la buena suerte, la salud y la prosperidad durante todo el año, manteniendo vivos los lazos entre generaciones y el auténtico espíritu de la fe popular.
En este día, los fieles también disfrutan de la permisividad para consumir pescado, un alimento tradicional que simboliza la purificación del alma y la comunión con Dios.
¿Quién fue San Juan Bautista?
“San Juan Bautista es uno de los profetas más importantes del cristianismo. Su misión fue preparar el camino para la venida del Salvador y llamar a la gente al arrepentimiento y a la purificación. Nacido en una familia judía, hijo del sacerdote Zacarías y de Isabel, Juan creció en un ambiente de profunda fe, y su vida disciplinada lo consagró como un ejemplo de devoción y santidad”, explicó a Digi24.ro el sacerdote Marius Oblu, de la iglesia Iancu Vechi-Mătăsari de Bucarest.
El bautismo de Cristo y el mensaje de arrepentimiento
San Juan Bautista fue quien bautizó a Jesús en las aguas del Jordán, marcando el inicio de la misión pública de Cristo. Con este gesto, simbolizó la limpieza del alma y el comienzo de un nuevo camino espiritual para la humanidad. Su bautismo no era solo un ritual simbólico, sino un llamado a la transformación interior, al abandono del pecado y a la adopción de una vida recta y virtuosa.
La profecía y el mensaje de San Juan se centran en la idea de la salvación a través del arrepentimiento y la obediencia a Dios. Advirtió sobre el juicio divino, pero al mismo tiempo ofreció esperanza y un llamado al cambio, preparando a la gente para las enseñanzas de Cristo. En las escrituras bíblicas y la tradición cristiana ortodoxa, Juan es retratado como un modelo de valentía y rectitud moral, que no temía enfrentarse al poder y la injusticia de su tiempo.
Significado espiritual
Respetar las tradiciones de San Juan trae bendiciones, salud y prosperidad, y su papel como vínculo entre el Antiguo y el Nuevo Testamento simboliza la continuidad espiritual y la consumación de la Ley a través de la revelación traída por Cristo.
Otras festividades dedicadas a San Juan en el calendario ortodoxo:
- El Nacimiento de San Juan – 24 de junio (también conocido como Drăgaica o Sânzienele);
- El Día de San Juan Bautista – 7 de enero (relacionado con el Bautismo del Señor);
- La Decapitación de San Juan – 29 de agosto.
Cómo se celebra la festividad de San Juan
“En este día sagrado es bueno ir a la iglesia por la mañana, rezar con un corazón puro y pedir la bendición de Dios para nosotros y nuestras familias. La participación en la Santa Liturgia es esencial, y encender velas y candelabros a los iconos de San Juan simboliza la fe y la purificación del alma.
Es el momento adecuado para reconciliarnos con los demás, hacer buenas obras y rezar por la salud y la protección de todo el hogar. Después del servicio religioso, se recomienda traer agua bendita de la iglesia y rociar las paredes de la casa, el patio y los animales, para alejar todo mal y traer bendiciones.
Hoy, siendo una gran festividad, está permitido comer pescado, por lo que podemos disfrutar con gratitud de este regalo de Dios. Al mismo tiempo, se anima a cada creyente a mantener la paz en la familia y evitar discusiones, conflictos o acalorados debates.
No se recomienda el trabajo duro o el esfuerzo excesivo, porque este día está dedicado al descanso espiritual y físico. La tranquilidad, la bondad y la armonía que se experimentan hoy traen bendiciones y salud para todo el año, preparando el alma para recibir la gracia divina.
Paralelamente, la gente puede ofrecer limosnas por las almas de los difuntos, un gesto que refleja el respeto por las raíces espirituales y la conexión entre la vida de hoy y la de más allá”, añadió la fuente de Digi24.ro.
Tradiciones y costumbres de San Juan Bautista
Según las tradiciones populares, después de San Juan “se bautiza el frío”, es decir, el frío comienza a disminuir y el clima se vuelve más templado. Esta creencia popular subraya la conexión entre la festividad y el ciclo de la naturaleza, y el día de San Juan se convierte así en una ocasión de alegría y esperanza para todo el año.
“Mojar a los Juanes”: La celebración de quienes llevan el nombre de San Juan
En San Juan, la tradición popular trae una costumbre llamada “Mojar a los Juanes”. En Bucovina, es costumbre colocar un abeto decorado en las puertas de todos aquellos llamados Juan, y los festejados organizan fiestas en su honor. En Transilvania, antiguamente, a quienes llevaban este nombre se les llevaba por el pueblo hasta el río, donde eran “bautizados” simbólicamente, un gesto destinado a brindarles protección y buena suerte para el año siguiente.
“El Jordán de las mujeres”: Tradiciones de purificación e integración
Otra costumbre notable de San Juan es “El Jordán de las mujeres”, practicada en los pueblos del norte del país. Desde tiempos inmemoriales, las mujeres se reúnen en grupos en las casas de sus vecinas, traen comida y bebida y pasan la noche cantando y bailando. Por la mañana, salen a la calle y “mojan” a los hombres que se cruzan en su camino, amenazándolos con arrojarlos al agua, en un gesto simbólico de purificación y diversión.
En algunas regiones, a las jóvenes esposas se les mostraba así su pertenencia a la comunidad de mujeres casadas, mediante el riego con agua de pozo o río, marcando su transición a una nueva etapa de la vida y su conexión con las tradiciones de la comunidad.
