La Federación Eslovaca de Fútbol (SFZ) se encuentra en el centro de una controversia debido a acusaciones que involucran al presidente de la federación, Ján Kováčik. El ministro de Turismo y Deportes, Rudolf Huliak, ha criticado duramente la gestión de Kováčik, señalando posibles irregularidades en la compra de decenas de miles de teléfonos móviles.
Según informes, Kováčik habría actuado como garante en nombre de la SFZ para la empresa privada Best Press s.r.o. En sus transacciones con las compañías SWAN, a.s., Asbis Sk s.r.o. Y Apex Services s.r.o. Durante los años 2024 y 2025. Se alega que Kováčik habría excedido sus facultades al firmar estas garantías, ya que solo está autorizado a aprobarlas por un monto máximo de 100.000 euros sin la aprobación de las autoridades superiores de la federación.
Las empresas involucradas afirman tener en su poder garantías respaldadas por el patrimonio de la SFZ, algo que la federación niega. La situación se agrava a pocos días de la Conferencia de la SFZ, donde se elegirán nuevos dirigentes. Además de Kováčik, que ocupa el cargo desde 2010, los candidatos a la presidencia son el secretario general de la SFZ, Peter Palenčík, y Martin Filipkov.
Huliak ha declarado que existen reclamaciones por un valor de 30 millones de euros y ha insinuado que podrían surgir más reclamaciones en el futuro. También ha sugerido que, de funcionar el sistema legal, Kováčik debería ser arrestado. El ministro ha instado a los delegados a considerar la situación actual al elegir al nuevo líder de la SFZ.
Además, se ha revelado que Kováčik habría garantizado con el patrimonio de la SFZ a un individuo condenado por fraude, lo que podría costar a la federación decenas de millones de euros.
