La popularidad del formato de video corto, o “short-form”, parece estar encontrando un mejor camino, especialmente cuando se enfoca en capturar una estética más internacional. Se observa una preferencia por este tipo de contenido en comparación con tendencias que intentan replicar formatos virales específicos, como los videos de “Why, Teacher Why?” (¿Por qué, profesor, por qué?).
La clave parece residir en la capacidad de adaptarse a las tendencias sin perder la autenticidad, y en la incorporación de figuras relevantes o “jugadores” que aporten valor al contenido. Esto sugiere que el éxito en el ámbito del video corto depende de una estrategia que equilibre la innovación con la comprensión de las preferencias del público.
