Toronto y Metrolinx han invertido cerca de 100 millones de dólares canadienses en un par de estaciones de “SmartTrack” que podrían no llegar a construirse, según revelan documentos recientes. Las estaciones de King-Liberty y Finch-Kennedy formaban parte del plan de tránsito original del exalcalde John Tory, pero fueron pospuestas indefinidamente en diciembre de 2024 debido al aumento de los costos, lo que obligó a reducir la propuesta a solo tres estaciones.
Un informe público presentado al consejo municipal en diciembre no detallaba la cantidad ya gastada en estas estaciones. La financiación del proyecto proviene principalmente de la ciudad, pero está bajo el control de Metrolinx, la agencia provincial de tránsito, que ha mantenido las cifras de costos clasificadas.
Sin embargo, un anexo confidencial a un informe debatido por el comité de auditoría de la ciudad a principios de este mes reveló que se gastaron casi 50 millones de dólares en cada estación suspendida, sumando un total de aproximadamente 97 millones de dólares, según estimaciones de 2025. La ciudad fue responsable de alrededor de 43 millones de dólares de estos costos hundidos.
El plan SmartTrack, originalmente presentado en la campaña electoral de 2014 por John Tory, contemplaba una línea de tránsito de 53 kilómetros y 22 paradas que se construiría en siete años. Para 2021, el proyecto se había reducido a solo cinco estaciones en las líneas existentes de GO Transit.
