El Tribunal Supremo de Estados Unidos ha emitido un fallo unánime que revoca una sentencia millonaria contra el proveedor de servicios de internet (ISP) Cox Communications, determinando que la empresa no es responsable de manera contributiva por la infracción de los derechos de autor de Sony Music Entertainment.
El fallo del Tribunal Supremo
En una decisión tomada el 25 de marzo de 2026, el tribunal dictaminó con un voto de 9-0 que un proveedor de servicios de internet no comete una infracción contributiva de derechos de autor simplemente por ofrecer servicio a cuentas de suscriptores que se sabe están asociadas con actividades infractoras. La opinión, redactada por el juez Thomas, fue acompañada por una opinión concurrente de la jueza Sotomayor, quien contó con el apoyo de la jueza Jackson.
Según el tribunal, para que exista responsabilidad contributiva, es necesario demostrar que el ISP tenía la intención de que su servicio fuera utilizado para la infracción. Esta intención debe probarse a través de la inducción o mediante la provisión de un servicio diseñado específicamente para fines de infracción.
Antecedentes del caso y la demanda de Sony
En lugar de emprender acciones legales contra los infractores individuales, Sony demandó a Cox en el Distrito Este de Virginia. En primera instancia, el tribunal consideró a Cox responsable de la infracción contributiva deliberada de 10,017 obras protegidas por derechos de autor, imponiendo una indemnización por daños estatutarios de 1,000 millones de dólares.

Esta sentencia fue inicialmente ratificada por el Cuarto Circuito, bajo el argumento de que suministrar un servicio teniendo conocimiento de que será utilizado para infringir derechos constituye una conducta culpable suficiente.
Medidas implementadas por Cox Communications
Cox Communications, uno de los ISP más grandes de la nación con aproximadamente seis millones de cuentas de suscriptores, defendió su actuación basándose en sus protocolos de control. La empresa utilizó los servicios de MarkMonitor para detectar actividades infractoras, gestionando un total de 163,148 avisos que identificaban direcciones IP asociadas a dichas actividades durante un periodo de aproximadamente dos años.
Para combatir estas prácticas, Cox implementó las siguientes medidas:
- Sistema de respuesta graduada: Un proceso que consistía en el envío de advertencias, la suspensión del servicio y, finalmente, la terminación de las cuentas tras reiteradas advertencias.
- Restricciones contractuales: Todos los suscriptores tenían prohibido contractualmente transmitir contenido que infringiera los derechos de autor.
Con este fallo, el Tribunal Supremo revierte y remite la decisión, rechazando la millonaria condena impuesta al proveedor de internet.
