El Spotify Camp Nou revivió este martes con el regreso de la grada de animación. Un total de 750 aficionados, provenientes de los antiguos grupos del Espacio de Animación (EDA), lideraron los cánticos en el coliseo azulgrana, manteniendo la esperanza de la remontada hasta el último instante y despidiendo a sus jugadores con una ovación a pesar de la derrota por 3-0 que selló su eliminación en las semifinales de la Copa del Rey.
Este regreso marcó un hito, siendo la primera vez que la grada de animación volvía a un partido del Barcelona desde su clausura en noviembre de 2024 debido a incumplimientos. Su reapertura fue posible gracias a un acuerdo alcanzado tras semanas de negociaciones entre el club y los colectivos de aficionados, buscando crear la mejor atmósfera posible en el estadio de Les Corts, que acogió a 45.399 espectadores debido a la limitación de aforo.
La energía de las grandes noches se sintió en el estadio desde horas antes del encuentro. La llegada del autobús del equipo, dirigido por Hansi Flick, fue recibida con cánticos, bengalas y fuegos artificiales por parte de sus seguidores.
Una vez dentro, la grada de animación, ubicada en la intersección inferior del lateral con el gol sur, encendió el ambiente durante el calentamiento, a pesar de la presencia de 600 aficionados del Atlético de Madrid en la esquina superior del lateral con el gol norte.
La puesta en escena del Camp Nou fue espectacular cuando los jugadores saltaron al campo. Un juego de luces, pirotecnia en los colores del Barcelona, el himno cantado a capela por 45.000 gargantas y un mar de banderas, con la ‘senyera’ ondeando en el gol sur y las azulgranas en la tribuna y el lateral, donde se desplegó una pancarta con el lema ‘Juguem com som’ (Jugamos como somos).
El ritmo y los cánticos de la grada de animación contagiaron al resto del público, que vibró con el juego de su equipo y celebró los goles de Marc Bernal y Raphinha antes del descanso, y un nuevo tanto de Bernal tras el cambio de vestuarios. A pesar de la decepción por la eliminación, los jugadores recibieron una sonora ovación de despedida.
