El parón por el All-Star Weekend no ha alterado la trayectoria ascendente de los San Antonio Spurs ni de su estrella, Victor Wembanyama. El equipo regresó a las canchas con una contundente victoria sobre los Phoenix Suns en su propio territorio, sumando así su séptimo triunfo consecutivo, el octavo en sus últimos nueve partidos. Esta racha los acerca cada vez más a los Oklahoma City Thunder, una posición que parecía inalcanzable al inicio de la temporada, dado el cambio de dinámica tanto para los actuales campeones como para los jóvenes Spurs.
Cada vez son más los que ven a San Antonio como un serio contendiente al título, mostrando solidez, fuerza y una actitud serena, sin caer en la arrogancia, pero con un dominio evidente de la situación. Los Spurs acumulan victorias y derrotan a sus rivales de manera constante, sin encontrar obstáculos en su camino. Son un equipo imparable que rinde homenaje a su rica historia y, al mismo tiempo, construye las bases de un futuro prometedor.
Antes de enfrentarse a los Kings, considerados el peor equipo de la NBA, el equipo acumulaba 39 victorias, estando a solo una de alcanzar las 40, con tan solo 16 derrotas en su haber. Este logro adquiere un significado especial a la luz de una norma no escrita, transmitida por el legendario entrenador y filósofo Phil Jackson, quien conquistó 13 anillos de la NBA. Jackson sostenía que los verdaderos aspirantes al campeonato son aquellos que alcanzan las 40 victorias antes de sufrir 20 derrotas. Actualmente, solo los Thunder en la Conferencia Oeste y los Pistons en la Conferencia Este cumplen con este criterio, mientras que, además de los Spurs, los Boston Celtics también podrían alcanzarlo, aunque con más dificultades (su balance de 36-19 lo complica ligeramente).
La victoria sobre los Kings, un equipo en completa desintegración y actualmente el peor de la Conferencia Oeste y de toda la NBA, era predecible. El equipo ha perdido todo vestigio de la plantilla que en 2023 alcanzó el tercer puesto de la clasificación y se clasificó para los playoffs, poniendo fin a una sequía de 16 años. Han dilapidado la temporada debido a las numerosas lesiones en su plantilla, incluyendo las de Domantas Sabonis y Zach LaVine, y se han convertido en un rival fácil para cualquier equipo que busque sumar puntos.
Sin rumbo ni dirección, los Kings se limitan a dar minutos a veteranos como Russell Westbrook y DeMar DeRozan, mientras observan cómo pasa el tiempo. Finalmente, los Spurs se impusieron con un marcador de 139-122, un resultado inevitable. Victor Wembanyama protagonizó una actuación espectacular, anotando 28 puntos, capturando 15 rebotes, repartiendo 4 asistencias y bloqueando 6 tiros, con un acierto de 11 de 20 en tiros de campo, en poco más de 30 minutos de juego. Seis jugadores de los Spurs superaron los diez puntos, lo que fue suficiente para superar a unos Kings que apenas alcanzaron un 28% de efectividad en los triples. Los Spurs anotaron 18 puntos en transición y llegaron a tener una ventaja de 28 puntos.
Esta actuación confirma lo que ya se sabía: el equipo liderado por el jugador francés es uno de los principales favoritos para ganar el anillo esta temporada, mientras que el equipo de Sacramento es una sombra de lo que fue. Un gigante en forma de unicornio está emergiendo para liderar la próxima era de la mejor liga de baloncesto del mundo. Los hechos hablan por sí solos.
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