Conductores de taxi y otros profesionales del sector del transporte se enfrentan a dificultades debido al aumento de los precios del combustible. Uno de ellos, Arthur Grimes, declaró a la BBC que los precios “suben como una roca y bajan como una pluma”, y añadió que esta situación no es nueva.
Grimes también señaló que el diésel debería ser más barato que la gasolina, ya que su refinamiento es más sencillo, y describió el mercado de combustibles como un “timazo”.
La Asociación de Minoristas de Gasolina (PRA) se reunió con ministros en el número 11 de Downing Street, una reunión que había amenazado con cancelar debido a lo que calificó de “lenguaje inflamatorio” por parte de políticos.
Durante el encuentro, la Canciller Rachel Reeves instó a los minoristas a asumir una “obligación compartida” para mantener bajos los precios para los automovilistas. Por su parte, el Secretario de Energía, Ed Miliband, advirtió que “no se tolerarán prácticas desleales, aquí ni en ningún otro lugar de la industria”.
Tras la reunión, Gordon Balmer, de la PRA, declaró que se había mantenido una “discusión constructiva” con el gobierno y que se está trabajando de forma colaborativa.
