Dormir lo suficiente podría ser más importante para la salud del corazón de lo que muchos profesionales ocupados creen. Un nuevo estudio multicéntrico realizado por investigadores de la Universidad de Kumamoto y el Centro Nacional Cerebral y Cardiovascular ha encontrado que la falta de sueño está relacionada con un mayor riesgo de fibrilación auricular (FA) en adultos en edad laboral.
La FA es el tipo más común de trastorno del ritmo cardíaco y está asociada con complicaciones graves como el accidente cerebrovascular y la insuficiencia cardíaca. Aunque estudios previos sugerían una conexión entre el sueño y la FA, la mayoría se basaban en datos de sueño autoinformados. Esta nueva investigación utilizó un método objetivo: un electrocardiograma Holter de una semana equipado con un acelerómetro incorporado para estimar continuamente la duración real del sueño durante la vida diaria.
El equipo analizó datos anonimizados de individuos en sus 50 años –considerada la edad de máxima productividad laboral– y de aquellos en sus 70 años, que representan la edad de jubilación. Entre los participantes de 50 años, una menor duración del sueño se asoció significativamente con una mayor probabilidad de FA. De hecho, cada minuto adicional de sueño se vinculó a una reducción medible del riesgo de FA. En contraste, no se observó una asociación clara entre los participantes de 70 años.
Curiosamente, si bien dormir más tiempo generalmente redujo el riesgo de FA, dormir en exceso no proporcionó beneficios adicionales, particularmente en los adultos mayores. Los hallazgos sugieren que la falta de sueño puede ser un factor de riesgo cardiovascular modificable, especialmente para las personas de mediana edad expuestas al estrés laboral y a horarios exigentes.
“Nuestros resultados proporcionan evidencia objetiva de que la duración del sueño es importante para la salud del ritmo cardíaco, particularmente en los adultos que trabajan”, dijo el Dr. Tadashi Hoshiyama de la Universidad de Kumamoto. “Asegurar un sueño suficiente puede ayudar a reducir la carga de la fibrilación auricular”.
En un mundo donde los estilos de vida modernos comprimen cada vez más el tiempo dedicado al sueño, estos hallazgos subrayan un mensaje simple pero poderoso: proteger su sueño puede ayudar a proteger su corazón.
